ROCHENSES EN EL INICIO DEL «PROCESO TABÁREZ»

Hace 14 años el maestro entró por primera vez al aula de la cancha
Desde las 08:30 de la mañana de aquel 21 de marzo de 2006 pasaron 14 años y muchísimas cosas en la vida de las selecciones -la mayor y las juveniles- de Uruguay, que con el transcurso del tiempo fueron quedando clasificadas bajo un formato que a esta altura tiene un rótulo de manejo casi hasta popular: el “proceso Tabárez”.
Sin embargo, lo de aquella jornada en el “Complejo Celeste” fue algo así como el puntapié inicial dado adentro de una cancha, que quizá pocos recuerden en qué circunstancias se llevó a cabo: con los futbolistas convocados por primera vez para integrar la selección Sub 20, que entonces dirigía Gustavo Ferrín, con el propósito de comenzar la preparación con vistas a la participación en el Sudamericano de Paraguay que se disputaría en enero del siguiente año.
Óscar Washington Tabárez había sido designado por el Consejo Ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) que presidía Eugenio Figueredo el 8 de marzo, poco rato antes de que el entrenador fuera presentado formalmente en una conferencia de prensa que tuvo lugar a partir de las 17:15 de esa jornada en la sala de asambleas de la sede de la calle Guayabos.
En aquel acto, encabezado por el presidente de la AUF, estuvieron presentes los neutrales Daniel Pastorini y Jorge Almada, el Gerente Deportivo Osvaldo Giménez, y el subdirector del Ministerio de Turismo y Deporte, Fernando Cáceres.
El “Proyecto de institucionalización de los procesos de las selecciones nacionales y de la formación de sus futbolistas”, tal como se denominaba el plan original propuesto por el maestro a las máximas autoridades del fútbol uruguayo antes de que lo contrataran, establecía que el técnico de la selección mayor sería también el supervisor de las juveniles; de modo que fue en ese contexto que Tabárez -con Gustavo Ferrín, DT de la Sub 20, encontrándose en Arabia- elaboró el 14 de marzo una lista inicial de 28 futbolistas aspirantes a integrar el plantel de la Sub 20 que, para continuar una especie de tradición que hay en torno a este tipo de convocatorias, ya generó un debate.
Es que en esa ocasión Juventud no tuvo ningún jugador citado por Tabárez, por lo cual el club de Las Piedras llegó a emitir un comunicado público en el que manifestó que se sentía perjudicado y, además, fundamentó su malestar recodando que en febrero de ese año un equipo de la institución -dirigido por Julio Ribas- había sido campeón en el torneo juvenil que se celebra anualmente en Viareggio, Italia.
Los 28 futbolistas convocados por Tabárez en aquella oportunidad fueron, según los clubes en los que estaban jugando, los siguientes:
Danubio: Mauro Goicoechea, Marcelo González, Gary Kagelmacher, Ribair Rodríguez, Marcel Román, Gerardo Vonder Putten y Enzo Scorza.
Nacional: Diego Arismendi, Damián Bermúdez, Pablo Caballero, Christian Paz y Luis Suárez.
Defensor Sporting: Martín Díaz, Jonatan Irrazábal y Damián Suárez.
Liverpool: Elías Figueroa y Emiliano Alfaro,
Paysandú F.C.: Michel Acosta.
Peñarol: Alejandro González.
Rocha: Rodrigo Sanguinetti y Andrés Delgado.
Wanderers: Jonathan Lacerda, Juan Manuel Morales y Simón Pagua.
Con aquellos alumnos, pues, transcurrió el primer día de escuela del maestro al frente de las selecciones de Uruguay, que en el aula de una cancha empezó en el “Complejo Celeste” con juveniles, y no con la selección mayor, a las 08:30 de la mañana del 21 de marzo de 2006: hace 14 años.
Después, a partir del 19 de abril, el técnico realizó el primer trabajo de campo con los futbolistas que citó a la selección mayor para una gira de cinco partidos que “la Celeste” realizó entre el 21 de mayo y el 2 de junio por Nueva Jersey, Los Ángeles, Belgrado y Túnez. En esa convocatoria estuvieron: Arqueros: Oscar Castro (Rentistas), Martín Ferrando (Cerrito) y Fernando Muslera (Wanderers). Defensores: Sebastián Díaz (Central Español), Ruben Fernández (Rentistas), Jorge Fucile (Liverpool), Diego Godín (Cerro), Ignacio Ithurralde (Defensor Sporting), Gonzalo Lemes (Central Español) y Pablo Lima (Danubio). Volantes: Egidio Arévalo Ríos (Bella Vista), Walter Gargano (Danubio), Alvaro González (Defensor Sporting), Ignacio González (Danubio), Walter López (River Plate), Julio Mozzo (Central Español), Maximiliano Pereira (Defensor Sporting) y Omar Pouso (Peñarol). Delanteros: Pedro Cardoso (Rocha FC), Sebastián Fernández (Miramar Misiones), Nicolás Olivera (Defensor Sporting), Nicolás Vigneri (Peñarol) y Mauro Vila (Defensor Sporting).
De aquella fecha a esta no sólo transcurrió mucho tiempo, sino que en su contexto también pasaron muchísimas cosas en la vida de las selecciones nacionales que fueron quedando clasificadas bajo una grifa que hoy forma parte hasta del lenguaje popular: el “proceso Tabárez”.
El mismo que, según los registros de Willy Viola, especialista en estadísticas del fútbol uruguayo, a nivel de la selección mayor lleva disputados 168 partidos, de los cuales “la Celeste” ganó 81, perdió 43 y empató 44; y que no incluye el anterior ciclo de Tabárez al frente de “la Celeste”, que fue desde el 29 de setiembre de 1988 hasta el 25 de junio de 1990, cuando Uruguay culminó su participación en el Mundial de Alemania al ser derrotado en Roma por el duelo de casa: en ese período jugó 34 partidos, de los que ganó 17, perdió 9 y 8 terminaron en empate.
“Paaahhh…pasó tanto tiempo, que no me acuerdo qué hicimos aquel día en la cancha”, confesó ahora Mario Rebollo -entrenador alterno de Tabárez en la selección mayor- a ECOS, aunque sí tiene aún presente que “esa primera lista se elaboró sobre la base de la generación 88, que había sido la de la Sub 17 anterior, y después al tiempo se fueron sumando algunos de la generación 87, como (Juan) Surraco, el ‘Pelado’ (Cáceres) y Cavani”.
Con singular lucidez, en cambio, a los 84 años, Daniel Pastorini, quien durante ocho -entre 1998 y 2006- integró el Consejo Ejecutivo de la AUF, recordó para ECOS con lujo de detalles el ríspido y escabroso camino que desde fines de 2005 debió recorrer la designación de Tabárez.
El verdadero mentor y principal impulsor del histórico proceso tiene muy presente 14 año más tarde que en enero de 2006 fue a hablar con el maestro para decirle lo que le ofrecía la AUF. “Me habían dicho de no pagarle más que a (el anterior entrenador de la selección, Jorge) Fossati’, que ganaba 25.000 dólares mensuales”.
Pastorini habla de “gente que se opuso, incluso periodistas” y de un “manoseo” que él no aceptaba. En su momento, amenazó con dejar todo en el congelador y pedir sucesivas licencias de 60 días hasta el final del mandato. “Ahí empezó a apoyarme (Óscar) Magurno, se resolvió la contratación, y presentamos al maestro el 8 de marzo (de 2006), pero antes pasamos por muchas cosas”, dice en su fluido relato.
“Había unas presiones brutales de dirigentes como (José Luis) Palma y el mismo (Arturo) Del Campo, que pensaban: ‘no, ahora no’. Llegado el momento se hizo una asamblea para tratar el tema, porque Palma pidió informes de cuánto iba a ganar el maestro y cómo iba a ser el contrato”.
Frente al planteo del presidente de Liverpool, recuerda Pastorini, en la Asamblea se resolvió que los 25.000 dólares fueran 20.000 hasta julio de ese año, y 25.000 de ahí para adelante. No dijo nada, pero afuera de la asamblea, se enteró que ese dinero no era sólo para el entrenador, sino que incluía a todo el cuerpo técnico. “¿Con qué cara le iba a ir a decir eso a Tabárez? Ahí les dije (a los demás neutrales): ‘¿Saben una cosa? Yo voy a ir a hablar con el maestro y no vuelvo más a la Asociación, esto es una vergüenza’. Cuando fui a ver a Tabárez y le expliqué, me contestó: ‘Déjelo, no quiero saber más nada’.
Entonces, le digo: ‘Maestro, escúcheme una cosa, usted en ésta no viene por dinero, viene porque quiere hacer obra y tiene ideas, y algún pesito hizo en Argentina y en Italia…’”.
El ex integrante del Ejecutivo de la AUF aún tiene muy presente, además, que Tabárez “tenía una oferta de Arabia, y otra de un club mexicano, creo que el Atlas, que le ofrecía 50.000 dólares de sueldo, más casa y otro montón de ventajas; ¡el doble de lo que iba a tener que compartir con sus colaboradores en la selección!”, motivo por el cual cita a varios coprotagonistas de aquella situación que fueron claves para salir de la encrucijada.
“Yo salí desolado, le transmití eso a Osvaldo Giménez, que era el Gerente Deportivo de la AUF, a Celso Otero, a Mario Rebollo y al profesor (José) Herrera, y ahí hubo una actitud linda de ellos, porque Celso me dijo después: ‘Daniel, no hay ningún problema, alguna solución le vamos a buscar’. Yo le contesté: ‘Sí, pero hay que convencer al maestro’; y los que lo convencieron fueron Celso, Osvaldo Giménez, Rebollo y el ‘profe’ Herrera”.
“Con esto digo que Tabárez fue el entrenador peor pago de todos los que fueron a Sudáfrica y consiguió el cuarto puesto. Dividieron los 25.000 dólares entre todos los integrantes del cuerpo técnico. Si me preguntan cómo lo hicieron, no lo sé ni me interesa”, destacó para cerrar sus memorias acerca del espinoso prólogo que tuvo el comienzo del proceso, que el 21 de marzo de 2020, cumplió 14 años desde el primer día que el maestro entró por primera vez al aula de la cancha a dar su clase al frente de todas las selecciones nacionales. En base a información de Jorge Savia.